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Frutos de la Eucaristía
- Al recibir la
Eucaristía, nos adherimos intimamente con Cristo Jesús, quien nos
transmite su gracia.
- La comunión nos separa
del pecado, es este el gran misterio de la redención, pues su Cuerpo y
su Sangre son derramados por el perdón de los pecados.
- La Eucaristía
fortalece la caridad, que en la vida cotidiana tiende a debilitarse; y
esta caridad vivificada borra los pecados veniales.
- La Eucaristía nos
preserva de futuros pecados mortales, pues cuanto más participamos en
la vida de Cristo y más progresamos en su amistad, tanto más difícil
se nos hará romper nuestro vínculo de amor con Él.
- La Eucaristía es el
Sacramento de la unidad, pues quienes reciben el Cuerpo de Cristo se
unen entre sí en un solo cuerpo: La Iglesia. La comunión renueva,
fortifica, profundiza esta incorporación a la Iglesia realizada ya por
el Bautismo.
- La Eucaristía
nos compromete a favor de los pobres; pues el recibir el Cuerpo y la
Sangre de Cristo que son la Caridad misma nos hace caritativos.
1-La
Eucaristía como sacramento
2-El
signo, los ministros y sujetos de la Eucaristía
3-Los
efectos y el por qué de la Eucaristía
4-Cristo
vivo presente en la Eucaristía
5-La
Eucaristía como sacrificio
6-Características
de la Participación en la Eucaristía |