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Citas u escritos
sobre
La Sagrada Eucaristía, una especial
manifestación del amor de Dios hacia los hombres
Siendo el pan una comida que nos sirve de
alimento y se conserva guardandole, Jesucristo quiso quedarse en la tierra bajo
las especies de pan, no solo para servir de alimento a las almas que lo reciben
en la sagrada Comunion, sino tambien para ser conservado en el sagrario y
hacerse presente a nosotros, manifestandonos por este eficacisimo medio el amor
que nos tiene (SAN ALFONSO M.a DE LIGORIO, Visitas al Stmo. Sacramento, 2).
El amor de la Trinidad a los hombres hace
que, de la presencia de Cristo en la Eucaristia, nazcan para la Iglesia y para
la humanidad todas las gracias (SAN J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa, 86).
Esta muy cerca de nosotros
Aqui es Cristo en persona quien acoge al
hombre, maltratado por las asperezas del camino, y lo conforta con el calor de
su comprension y de su amor. En la Eucaristia hallan su plena actuacion las
dulcisimas palabras: Venid a Ml, todos los que estais fatigados y cargados,
que yo os aliviare (Mt ll, 28). Ese alivio personal y profundo, que
constituye la razon ultima de toda nuestra fatiga por los caminos del mundo, lo
podemos encontrar—al menos como participacion y pregustacion—en ese Pan
divino que Cristo nos ofrece en la mesa eucaristica (JUAN PABLO II, Hom. 9-VII-
1980).
No se que trabajos, por grandes que fuesen,
se habian de tener, a trueque de tan gran bien para la cristiandad; que aunque
muchos no lo advertimos estar Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre,
como esta en el Santisimo Sacramento en muchas partes, gran consuelo nos habla
de ser (SANTA TERESA, Fundaciones, 18, 5).
Asi como Jesucristo esta vivo en el cielo
rogando siempre por nosotros, asi tambien en el Santisimo Sacramento del altar,
continuamente de dia y de noche esta haciendo este piadoso oficio de abogado
nuestro, ofreciendose al Eterno Padre como victima, para alcanzarnos
innumerables gracias y misericordias (SAN ALFONSO M.a DE LIGORIO, Visitas al
Stmo. Sacramento, 31).
Mas afortunados que aquellos que vivieron
mientras estuvo en este mundo, cuando no habitaba mas que en un lugar, cuando
debian andarse algunas horas para tener la dicha de verle; hoy le tenemos
nosotros en todos los lugares de la tierra, y asi ocurrira, segun nos esta
prometido, hasta el fin del mundo (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre el Jueves
Santo).
Mas a esta habiale el Señor dado tan viva
fe, que cuando oia decir a algunas personas que quisieran ser en el tiempo que
andaba Cristo nuestro bien en el mundo, veia entre si, pareciendole que
teniendole tan verdaderamente en el Santisimo Sacramento como entonces, que mas
se les daba (SANTA TERESA, Camino de perfeccion, 34, 6).
Mas dichosos que los santos del Antiguo
Testamento, no solamente poseemos a Dios por la grandeza de su inmensidad, en
virtud de la cual se halla en todas partes, sino que le tenemos con nosotros
como estuvo en el seno de Maria durante nueve meses, como estuvo en la cruz. Mas
afortunados aun que los primeros cristianos, quienes hacian cincuenta o sesenta
leguas de camino para tener la dicha de verle; nosotros le poseemos en cada
parroquia, cada parroquia puede gozar a su gusto de tan dulce compafiia. jOh,
pueblo feliz! (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre el Corpus Christi).
Tenemos necesidad de El
Como seguidores de Cristo no despreciamos
las cosas buenas de la tierra, pues sabemos que estas han sido creadas por Dios,
que es la fuente de todo bien. Tampoco tratamos de ignorar la necesidad de pan,
la gran necesidad de alimento que tantos hombres sufren en todo el mundo,
incluso en nuestras tierras [...]. Y sin embargo sigue siendo cierto que
<<no solo de pan vive el hombre>>. La persona humana tiene una
necesidad que es aun mas profunda, un hambre que es mayor que aquella que el pan
puede saciar —es el hambre que posee el corazon humano de la inmensidad de
Dios—. Es un hambre que solo puede ser saciada por Aquel que dijo:
<<Si no comeis la carne del Hijo del hombre y no bebeis su sangre, no
tendreis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida
eterna y yo le resucitare el ultimo dia. Porque mi carne es verdadera comida y
mi sangre es verdadera bebida>> (Jn 6)
Todo lo tenemos en Cristo; todo es Cristo
para nosotros. Si quieres curar tus heridas, El es medico. Si estas ardiendo de
fiebre, El es manantial. Si estas oprimido por la iniquidad, El es justicia. Si
tienes necesidad de ayuda, El es vigor. Si temes la muerte, El es la vida. Si
deseas el cielo, El es el camino. Si refugio de las tinieblas, El es la luz. Si
buscas manjar, El es alimento (SAN AMBROSIO, Sobre la virginidad, 16,
99).
Cristo instituyo este sacramento como el
memorial perenne de su pasion, como el cumplimiento de las antiguas figuras y la
mas maravillosa de sus obras; y lo dejo a los suyos como singular consuelo en
las tristezas de su ausencia (SANTO ToMAs. Sermon para la fiesta del Cuerpo
de Cristo).
Jesus no es una idea ni un sentimiento ni un
recuerdo. Jesus es una <<persona>> viva siempre y presente entre
nosotros. Amad a Jesus presente en la Eucaristia [...].Viene a nosotros en la
santa comunion y queda presente en el sagrario de nuestras iglesias, porque El
es nuestro amigo, amigo de todos, y desea ser especialmente amigo y fortaleza en
el camino de vuestra vida de muchachos y jovenes que teneis tanta necesidad de
confianza y amistad (JUAN PABLO II, Aloc. 8-XI-1978).
Otras
Notas Históricas
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